Un equipo de arqueólogos liderado por la profesora Eman Ghoneim descubrió un túnel que conecta 30 pirámides en Egipto, con 63 kilómetros de longitud y 200-700 metros de anchura, que se cree fue un brazo extinto del río Nilo utilizado para transportar bloques de piedra y granito hace 4700 años. El túnel, denominado Ahramat, permitió a los antiguos egipcios construir las pirámides de Guiza de forma más sencilla, y su descubrimiento arroja luz sobre la importancia del río Nilo en la vida y el desarrollo de la civilización egipcia.