La Isla sin Nombre en Canadá es un ejemplo de isla recursiva, donde una isla contiene un lago con otra isla en su interior. Se encuentra en el lago Victoria, dentro de una isla mayor. La formación de estas islas se debe a procesos naturales como la acumulación de sedimentos, actividad volcánica, hundimiento de terrenos y erosión diferencial. Otros ejemplos de islas recursivas se encuentran en Filipinas, Emiratos Árabes y Omán, y Bélgica y Países Bajos.