El buque SS Richard Montgomery se hundió en 1944 en el estuario del Támesis con 1.400 toneladas de explosivos a bordo. A pesar de los esfuerzos para retirar la carga, una gran cantidad de explosivos permanecen en el pecio. El Gobierno británico considera que el riesgo de una gran explosión es remoto, pero sigue monitoreando la situación. El pecio está bien señalizado y se han establecido zonas de exclusión. En 2023, se realizó un estudio que reveló que la sección delantera del buque se ha inclinado 10-15 cm y que una parte de la estructura se está desintegrando. Se planea reducir la altura de los mástiles para evitar que caigan sobre la cubierta y la carga.