Bajo Pekín, China, se encuentra una ciudad subterránea llamada Dìxià Chéng o 'The Dungeon', construida entre 1960 y 1970 como refugio nuclear durante la Guerra Fría. Abarca 85 km² con 18 metros de profundidad y fue diseñada para proteger al 40% de la población capitalina. El complejo incluye 10.000 búnkeres, cientos de accesos secretos, pozos de agua y 2.300 conductos de ventilación. Con el fin de la Guerra Fría, se convirtió en viviendas informales, albergando a más de un millón de personas en condiciones precarias. En 2020, las autoridades prohibieron su uso residencial, pero muchas personas siguen viviendo allí.