La capitana de un ferry que partía desde Edingen-Neckarhausen, Martina Kreutzer, detuvo el barco para recoger una botella con un mensaje en el río Neckar. La botella contenía una carta de la guardería 'Kunterbunt' de Heidelberg-Wieblingen, escrita por niños de 5 y 6 años como parte de un experimento. La carta pedía a quien la encontrara que les escribiera de vuelta. La capitana respondió a los niños, quienes se alegraron mucho de que su carta hubiera llegado a un destinatario. La profesora Sabine Proske aseguró que los niños estaban asombrados de que el experimento hubiera funcionado. La carta llevaba la dirección 'Viernheimer Weg 4, 69123 Heidelberg-Wieblingen'. La capitana Kreutzer justificó su decisión de detener el ferry para recoger la botella, ya que si no lo hacía, el mensaje habría desaparecido cuando llegara a Ladenburg. El gesto de la capitana fue recompensado, ya que leer el mensaje le alegró el día.