Richard Pena, presentador de First Dates, destacó que en la antigua Roma, la parte del cuerpo relacionada con el amor no era el corazón, sino el hígado. Según Pena, los romanos creían que el hígado producía la sangre y estaba relacionado con la bilis, lo que lo hacía más carnal. Un estudio reciente también encontró que los habitantes de la antigua Mesopotamia asociaban el hígado con el amor y la felicidad, y no con el corazón. En la antigua Mesopotamia, se creía que el hígado almacenaba el alma y era el origen de casi todas las emociones humanas. Otras emociones como el miedo o la ira se relacionaban con los pies. Pena presentó a los comensales del restaurante de Cuatro, que buscaban encontrar el amor. La noche fue perfecta para encontrar el amor, según Pena.