El Carrer de l’Anisadeta es la calle más corta de Barcelona, con solo cuatro metros de longitud. Se encuentra en el barrio de Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera, y su nombre se debe a una antigua taberna medieval que servía un licor llamado anisadeta, una mezcla de anís y agua. La taberna era un punto de encuentro para marineros y comerciantes, y según la tradición oral, una joven que trabajaba allí desapareció sin dejar rastro. La calle fue reducida a su tamaño actual debido a reformas urbanas en el siglo XIX. A pesar de su pequeño tamaño, el Carrer de l’Anisadeta conserva su encanto y cuenta con un pequeño bar que recuerda su espíritu original. El barrio de Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera es uno de los más antiguos de Barcelona y conserva una mezcla de pasado y presente que lo hace único. El Carrer de l’Anisadeta es un ejemplo de cómo las historias más interesantes pueden caber en un espacio pequeño.