La empresa Carlsberg ha lanzado la cerveza más pequeña del mundo, que contiene solo 0,005 centilitros de cerveza en una botella de 12 milímetros de alto. La botella es exactamente igual que las de tamaño normal, con tapón y etiqueta. La creación de esta cerveza se ha desarrollado como símbolo de consumo moderado y para fomentar la reflexión. La artista miniaturista Åsa Strand ha sido la autora de todos los detalles de la nueva cerveza. El contenido de la cerveza se elabora en la cervecería experimental de Carlsberg en Falkenberg, Suecia, en colaboración con el instituto de investigación sueco para un crecimiento sostenible (RISE). La cerveza más pequeña del mundo contiene solo una vigésima parte de un mililitro de cerveza sin alcohol y es tan pequeña que casi pasa desapercibida. La empresa ha afirmado que la creación de esta cerveza se ha desarrollado con precisión, paciencia e ingenio.