En el corazón de los Picos de Europa, en Cantabria, se encuentra una pasarela de madera conocida como puente tibetano, con una altura de 100 metros y una longitud de 95 metros. La vía ferrata de La Hermida, donde se ubica el puente, es un destino popular para los aficionados a los deportes de aventura. El recorrido más popular es el tramo de los puentes, con una longitud de 900 metros y un desnivel de 400 metros. La dificultad de la vía ferrata es de K3, con un tramo posterior clasificado como K4. Los guías profesionales recomiendan ir acompañados de expertos, especialmente para aquellos sin experiencia. El equipo básico necesario incluye casco, arnés, disipador y vagas, y se requiere una cinta alargadora para el gran puente de madera. El tiempo requerido para el tramo vertical y el cruce de los puentes es de alrededor de 3 horas y media, y la duración total del recorrido puede ser de hasta 5 horas.