El autor elogia el crucigrama como pasatiempo favorito. Se define como 'lo que sirve de entretenimiento'. Los crucigramas se publicaron por primera vez en 1913 en Nueva York. En España, el primer crucigrama se publicó el 22 de marzo de 1925 en Blanco y Negro. Se popularizaron y se reconocieron por sus beneficios cognitivos y terapéuticos. Los crucigramas ayudan a mantener la mente activa, mejoran la memoria y pueden incluso servir para hacer amigos. El autor destaca la creatividad de los creadores de crucigramas, que logran liberarse de las definiciones tradicionales de los diccionarios.