Los fabricantes de coches gastan millones de euros al año en cuidar el olor de sus vehículos, ya que el olor a nuevo es atractivo para los compradores. Sin embargo, este olor desaparece con el tiempo y puede ser reemplazado por olores desagradables. Un truco para mantener un olor agradable en el coche es impregnar un corcho con la fragancia preferida y colocarlo en el aireador. Otro truco es esconder un calcetín con piedras de carbón vegetal debajo de los asientos para filtrar el aire y eliminar malos olores.