El río Bolton Strid, ubicado en el norte de Inglaterra, es conocido por su tasa de mortalidad del 100%. Su superficie parece tranquila, pero bajo ella se esconde un laberinto de túneles y corrientes invisibles. La corriente es tan fuerte que desgarran lo que arrastran. La geología del lugar ha creado un fenómeno único: el cauce del río Wharfe se estrecha bruscamente, forzando el agua a entrar en grietas y túneles ocultos. Las corrientes subterráneas son tan violentas que desgarran lo que arrastran. El río ha cobrado vidas sin dejar rastro, incluyendo a un niño de 8 años que desapareció en 2010. La profundidad del río es de 65 metros, lo que equivale a 15 autobuses de dos pisos apilados.