En la zona oriental de Asturias, cerca de Ribadesella, se encuentra el pequeño pueblo de Cuevas del Agua, con poco más de 300 habitantes. El acceso al pueblo es único en España, ya que se realiza a través de una cueva natural de aproximadamente 300 metros de longitud, conocida como La Cuevona. La cueva está adaptada para el tránsito de vehículos y peatones, y su interior está formado por estalactitas, estalagmitas y coladas. El pueblo conserva la arquitectura rural típica de la región, con casas bajas de piedra y hórreos distribuidos a lo largo del valle. En los alrededores, se pueden encontrar rutas de senderismo que permiten explorar el entorno montañoso y fluvial, y antiguos molinos hidráulicos que reflejan la historia de aprovechamiento del agua en la zona.