La bestia de Gévaudan fue una criatura que asoló la región homónima del sur de Francia a finales del siglo XVIII, causando más de cien muertes entre seres humanos y animales domésticos. La criatura era descrita como un lobo enorme y feroz, pero su identidad y naturaleza eran desconocidas. La caza de la Bestia se convirtió en una misión nacional, con nobles y cazadores experimentados intentando detener sus ataques. La criatura parecía invulnerable a las balas y a cualquier otro método para atacarla. Finalmente, la criatura fue abatida por Jean Chastel, un noble local, en 1766. Tras su muerte, cesaron por completo los ataques en la región.