Más de 300.000 personas asistieron al Festival Aéreo en Gijón, donde se llevaron a cabo exhibiciones de aeronaves del Ejército del Aire, la Armada y la Guardia Civil. Una maniobra de un F-18 cerca de la playa generó debate sobre si fue ensayada o improvisada. El Ejército del Aire explicó que el caza realizó una maniobra evasiva al detectar una bandada de aves en su trayectoria, lo que forma parte del protocolo habitual para preservar la integridad del piloto y la seguridad del público. El piloto actuó con rapidez y profesionalidad, evitando un posible impacto sin comprometer la exhibición. La seguridad es la máxima prioridad en cada demostración aérea. El Ejército del Aire destacó la importancia de la formación de los aviadores para reaccionar en milésimas de segundo ante cualquier imprevisto.