Los pantalones vaqueros se crearon en el siglo XIX como prenda básica para trabajadores que realizaban oficios duros. En 1873, un sastre agregó botones metálicos en los puntos críticos de los vaqueros para reforzar la resistencia del tejido. Estos botones, inicialmente de cobre, aumentaron la durabilidad de los vaqueros. Con el tiempo, se convirtieron en un símbolo de calidad y tradición en la moda. Los vaqueros se inventaron para mineros, obreros y agricultores, pero ahora son una pieza fundamental de la moda urbana. El bolsillo pequeño del vaquero se incorporó para proteger los relojes de bolsillo, que eran un complemento básico en ese momento. Hoy en día, este bolsillo sigue presente en muchos vaqueros y se utiliza para llevar monedas u otros objetos pequeños. La función de los botones metálicos es reforzar las costuras de los vaqueros, especialmente en los puntos de mayor tensión.