Gerard Casals, un chico español de 20 años, compró una Citroën C15 por 200 euros y la modificó para correr en el circuito de Nürburgring. La C15 original tenía un motor de 60 CV, pero Gerard lo sustituyó por un motor de 1.900 cc turbodiésel de 100 CV sacado de un Citroën Xsara. Con este nuevo motor y un peso de 750 kilos, la C15 alcanza una velocidad máxima de 200 km/h. Gerard también modificó la caja de cambios, los amortiguadores y los neumáticos para adaptar la C15 a las condiciones del circuito. La C15 de Gerard ha llamado la atención en Nürburgring, donde ha sido fotografiada y grabada por varios aficionados. A pesar de ser un vehículo improbable para correr en un circuito, la C15 de Gerard ha demostrado ser una bestia en la pista.