Un billete de 500 pesetas de 1903, diseñado por Bartolomé Maura, es una pieza histórica y rara que se ha convertido en un tesoro para los coleccionistas. Emitido durante el reinado de Alfonso XIII, este billete destaca por su valor histórico, rareza y elevado interés en el mercado del coleccionismo. En 2015, solo se han subastado siete ejemplares, lo que resalta su escasez. Un billete de esta emisión se remató en 17.500 euros en una subasta reciente, mientras que otro se vendió por 12.000 euros. Su escasez y calidad artística lo convierten en una pieza emblemática para los coleccionistas de billetes españoles.