En el siglo XIX, la Lotería de Navidad tenía un sistema diferente al actual. Santiago Alonso Cordero, un maragato, ganó el premio mayor, pero el Estado no podía pagarlo. En lugar de entregarle el premio en efectivo, las autoridades negociaron con él y le ofrecieron propiedades en la Puerta del Sol, en Madrid. Cordero construyó el mayor complejo de apartamentos de su tiempo, la Casa Cordero, que se convirtió en un símbolo de su éxito y generó un valor económico mucho mayor que el premio inicial. La casa, diseñada por Juan José Sánchez Pescador en 1842, contenía más de cien viviendas y siete patios interiores. Cordero también fue diputado en las Cortes y amigo de Isabel II. Murió en 1865 durante una pandemia de cólera.