En 1949, un velero con destino a Venezuela que transportaba a canarios que huían de la dictadura franquista tuvo que hacer escala en Dakar. A bordo se encontraba Eduardo Suárez Socorro, hijo del diputado comunista Eduardo Suárez Morales, fusilado en 1936. La familia de Eduardo decidió quedarse en Senegal después de que su abuela resultara herida en el viaje y su madre temiera que sus hijos se vieran perjudicados por la persecución franquista. Eduardo creció en Dakar, trabajando en varios oficios y estudiando Derecho en la Universidad Cheikh Anta Diop. Se convirtió en una figura destacada en la comunidad, llegando a ser cónsul honorario de Burkina Faso y recibiendo la medalla al mérito civil del Rey Felipe en 2018.