El dueño de un Seat Ibiza TDI 1.9 del 2005 llevó su coche al taller debido a la luz del ABS parpadeando en el salpicadero. El mecánico inicialmente diagnosticó que podría necesitar cambiar todo el sistema ABS, lo que supondría un gasto importante. Sin embargo, después de una inspección más detallada, se descubrió que las ratas habían estado royendo los cables del sistema ABS y del motor. La reparación de los cables dañados costó 120 euros, lo que fue un alivio considerable en comparación con el cambio completo del ABS. El problema se debió a que las ratas habían accedido al garaje a través de un agujero y habían estado royendo los cables. El dueño del coche está trabajando para solucionar el problema de las ratas en el garaje y ha comprado un espray para repelerlas. El seguro del garaje cubrirá el gasto del taller.