En San Rafael, una ciudad al norte de San Francisco, una ardilla ha atacado a más de cinco personas, resultando en que al menos 2 personas fueran atendidas en la sala de emergencias. Los expertos atribuyen esta conducta agresiva a que los humanos alimentaron a la ardilla cuando era pequeña, lo que ha llevado a que la ardilla no tema a los humanos y busque comida de ellos. La ardilla no tiene rabia, pero su agresividad ha impactado a las víctimas. Los residentes locales, como Joan Heblack y Marie Ayoob, han narrado sus experiencias con la ardilla, describiendo cómo la ardilla los atacó sin previo aviso. La organización de protección de animales, Marin Humane, y la organización local de defensa y cuidado de la vida silvestre, WildCAre, han explicado que la conducta de la ardilla se debe a que ha sido alimentada por humanos y ahora busca comida de ellos. Los residentes locales han confirmado que ya no ven a la ardilla, y no han recibido informes de ataques en las últimas semanas.