Shakira y Gerard Piqué han vendido una de las tres mansiones que compartían en Esplugas de Llobregat, Barcelona, por tres millones de euros. La pareja había adquirido estas viviendas para crear un complejo familiar interconectado, pero solo se transformó una parte. La mansión vendida es la que no sufrió modificaciones. Otra vivienda del complejo, donde residían Shakira, Piqué y sus hijos, sigue a la venta por casi 11 millones de euros. Esta propiedad cuenta con 3.800 metros cuadrados de parcela, 700 metros cuadrados construidos, seis dormitorios, cinco baños, piscina interior y exterior, gimnasio, sala de juegos, estudio de grabación y amplias terrazas. El diseño es de la arquitecta Mireia Admetller y se distribuye en tres plantas exteriores y dos subterráneas. La venta de la primera mansión es un paso más en la disolución del patrimonio en conjunto que tenía la pareja después de su separación.