La boda de Alberto Herrera y Blanca Llandres ha sido un evento destacado en el que las invitadas han lucido sus mejores galas. Rocío Crusset, hermana del novio y residente en Nueva York desde hace más de 5 años, ha sido una de las invitadas mejor vestidas. Ha participado en el diseño del vestido de la novia y ha optado por un vestido en color amarillo, desafiando las creencias de que este color puede atraer mala suerte. El vestido es un diseño fluido y elegante con escote en 'uve' y mangas amplias tipo murciélago, confeccionado en satén. Ha completado su look con tacones coloridos, un maxiclutch en color burdeos, una gargantilla fina y pendientes de perlas. Su pelo estaba suelto con una onda suave y llevaba un maquillaje en tonos terracota. La periodista Valentina Vera, experta en crónica rosa y moda, ha cubierto el evento y ha destacado el estilo de las invitadas.