La serie Superstar ha hecho por Yurena lo que ya hiciera Veneno por Cristina Ortiz, coger a un personaje de la cultura pop y tratarlo con respeto. Ambas series no tienen nada que ver entre sí, pero sí hay un punto en común, la ausencia de Nova, antes Richy Bastante y hoy Izan. Richy fue un adolescente que se convirtió en un friky televisivo y asistimos a su relación con Tamara, que se trocó en un carrusel de reproches mutuos. Llegamos a asistir a cómo Richy era detenido en las puertas de Telecinco tras una demanda de Tamara. Richy dio el salto a los medios como transformista y llegó a sacar varios temas musicales. Declaró su transexualidad y utilizó el dinero para ser la mujer que quería ser. Convertida en Nova, se convirtió en una defensora de la causa trans y se enfrentó con otras mujeres transexuales. Su cara a cara con La Veneno es una fuente de memes constantes. En 2019, publicó un libro de memorias y un disco, y volvió a los medios. Luego volvió a desaparecer y cuando la recuperamos, contó que había detransicionado y ahora se llamaba Izan y volvía a ser un chico. Fuentes cercanas a él hablan de que en su nueva vida tiene un papel preponderante su padre, autor del polémico libro El caballero del Tao.