José Carlos Montoya ha roto su silencio regresando a la casa que revolucionó su vida, donde compartió cómo su estabilidad emocional se vio afectada tras su paso por Supervivientes y La isla de las tentaciones. Entre sollozos, reconoció que llegó a plantearse quitarse la vida, una confesión que dejó sin palabras a los presentadores del programa de Telecinco. Montoya asegura que rechazó ofertas televisivas porque priorizó su salud mental, sentenciando que la fama no le renta si lo destroza por dentro. Estos meses han sido duros para él, escuchando comentarios feos sobre su ausencia prolongada. Sin embargo, ha vuelto con más fuerza que nunca, con la determinación de transformar el drama en espectáculo para mantener la conexión emocional con su audiencia. Montoya se reencontró con su amiga Carmen Alcayde en plató, y asegura que no ha matado ni a una mosca, a pesar de los comentarios negativos sobre él.