Marlène Mourreau, icono televisivo de los años noventa, ha hablado sobre el acoso que sufrió en castings. En una entrevista en Y Ahora, Sonsoles (Antena 3), relató cómo tuvo que escapar de varios castings para evitar ser agredida sexualmente. A los 18 años, posó desnuda para independizarse de su familia. Su relato se suma a la lista de testimonios de mujeres que han hablado sobre abusos y presión sexual en el mundo del espectáculo. Mourreau explicó que sufrió situaciones similares en París, en despachos de productores con renombre. El miedo fue su principal compañero en aquella época. La actriz comenzó a trabajar siendo muy joven y quería comprarse una casa sin pedir nada a sus padres. Su madre y hermana nunca la han querido como es. El testimonio de Mourreau describe un ambiente oscuro detrás de los focos, donde se le pedían escenas atrevidas o insinuaciones bajo el pretexto de conseguir un papel. Después de las ocho de la tarde, no tenía que salir de casa debido a la vulnerabilidad que sentía. El público que la recuerda como símbolo erótico la vio en una versión completamente distinta: la de una mujer herida que levanta la voz para advertir a las nuevas generaciones de que ningún sueño profesional justifica el miedo ni la humillación.