El príncipe Guillermo y Kate Middleton se mudan de Adelaide Cottage a Forest Lodge, una residencia real en Windsor Great Park con ocho habitaciones, seis baños, salón de baile y pista de tenis. La mudanza se produce tres años después de su llegada a Adelaide Cottage y se debe a la necesidad de más espacio y tranquilidad. La familia real ha decidido no vivir en Buckingham Palace, ya que lo consideran demasiado grandioso y frío. En su lugar, prefieren vivir en el campo y cerca del Castillo de Windsor. La reforma de Forest Lodge será costeada por los Gales para no afectar al bolsillo de los contribuyentes. La mudanza es a largo plazo y los Gales planean vivir en Forest Lodge cuando Guillermo se convierta en rey. El príncipe Guillermo ha defendido a las personas sin hogar y cree que vivir en un palacio enorme no es compatible con esta causa. La mudanza también se debe a razones económicas, ya que vivir en Forest Lodge es más barato que en Buckingham Palace. La familia real ha decidido dar más protagonismo a Windsor y convertir Buckingham Palace en un espacio de trabajo y recepción de visitas turísticas.