Lola Índigo ha anunciado que se tomará un tiempo alejada de los escenarios debido al agotamiento mental después de siete años trabajando sin parar. No es la única, ya que artistas como Quevedo, Saiko y Rigoberta Bandini también han anunciado retiradas temporales en el pasado. La industria musical cada vez exige más continuidad a los artistas, con una producción casi continua de canciones, discos y conciertos. La aceleración del streaming y las redes sociales han hecho que los ritmos sean aún más salvajes, y una parada, normal, creativa o de descanso que antes estaba asumida, se tome como prácticamente una retirada de la escena. Dani Martín, por ejemplo, se tomó un descanso en 2022 y luego publicó 10 WiZinks para celebrar 25 años de carrera. La artista Rozalén ha comentado que la presión de la industria musical puede generar un síndrome de la impostora y miedo al olvido. En la actualidad, se publican alrededor de 100.000 canciones al día, lo que hace que una breve parada de unos meses se traduzca en prácticamente desaparecer del mapa para algunos. Los medios de comunicación también juegan un papel importante en la percepción de estas retiradas, a veces dramatizándolas como si fueran permanentes.