En la segunda semana de Supervivientes All Stars, Adara Molinero y su madre, Elena Rodríguez, se enfrentan a un duelo directo después de que Iván González fuera salvado por la audiencia. La organización del programa permitió que los concursantes conectaran con sus defensores en el plató, lo que provocó una emotiva declaración de amor de Iván y las lágrimas de Adara. La amiga de Adara, María, le dio un consejo sobre cómo comportarse con sus compañeros, y Elena defendió que su hija debía ser la que se quedara en el concurso. La madre e hija se quedaron en shock al conocer el resultado, pero Elena animó a la audiencia a votar por su hija, diciendo que ella tenía más que dar que ella misma.