Alberto Gras, cuarto finalista de la octava edición de MasterChef, ha revelado que los concursantes se enteraron en la quinta semana de grabación de quién sería la ganadora del concurso. Un chófer del equipo de producción les informó directamente de la ganadora, lo que cambió el ambiente dentro del concurso. Los concursantes trasladaron la información a los productores, pero estos restaron importancia al asunto. Alberto también ha mencionado que no volvieron a ver al conductor después de eso. Estas declaraciones se suman a otras denuncias recientes sobre el formato, como la afirmación de que no todos los concursantes estuvieron aislados en la casa común. Las reacciones ante estas revelaciones han sido variadas, desde comentarios críticos hasta defensas de la credibilidad de la producción. La audiencia se ha mostrado intrigada por estas supuestas filtraciones, lo que reaviva el debate sobre la transparencia y el funcionamiento de los realities televisivos.