La publicación de correos electrónicos entre Sarah Ferguson y Jeffrey Epstein ha generado un escándalo que afecta a la familia real británica. En los correos, Ferguson describe a Epstein como un 'amigo leal, generoso y supremo' y se disculpa por haberlo llamado pedófilo. La opinión pública exige que el rey Carlos III tome medidas para desvincularse de la duquesa de York y su exesposo, el príncipe Andrés. La mayoría de las organizaciones benéficas con las que colaboraba Ferguson le han retirado su apoyo, lo que la deja al borde de la 'indigencia financiera'. El consejo municipal de York considerará retirarle el título honorífico de Libertad de la Ciudad de York, que le fue otorgado en 1987. La familia real británica se encuentra en una situación crítica, y el rey Carlos III debe tomar decisiones para proteger la imagen de la monarquía. Ferguson, de 65 años, podría perder uno de sus títulos más significativos. El príncipe Andrés ya no forma parte de la institución como miembro activo, pero sigue asistiendo a eventos privados de la familia.