Katharine Worsley, duquesa de Kent, falleció el 4 de septiembre a los 92 años. Su funeral se llevó a cabo en la catedral de Westminster, siendo el primer funeral real en este lugar desde 1903. El príncipe Eduardo, duque de Kent, encabezó la vigilia privada en honor a su esposa. La familia real británica, incluyendo Carlos III y la reina Camila, asistió al funeral. La duquesa de Kent fue la primera persona de la realeza británica en convertirse al catolicismo en más de 300 años. Su conversión tuvo lugar en 1994 con el beneplácito de la reina Isabel II. El funeral contó con la asistencia de los príncipes de Gales, Guillermo y Kate Middleton, y otros miembros de la familia real. La duquesa de Kent fue recordada por su legado y su impacto en la familia real británica.