José María Almoguera ha dado un giro de 180 grados en su relación con Alejandra Rubio, admitiendo que ya no intentará acercarse a ella. La tensión entre ellos había escalado después de que Alejandra confesara en televisión que no se fía de José María y no quería presentarle a su hijo. José María había intentado conocer al niño, pero ahora parece que ha cambiado de opinión. Ha expresado su decepción y dolor por las palabras de Alejandra, pero también ha dejado claro que no está enfadado con ella. La situación entre ellos ha empeorado después de que Alejandra recordara las exclusivas que José María había concedido hablando de su madre, Carmen Borrego. José María ha querido dejar claro que su intención nunca fue alimentar el conflicto y que ha puesto todo de su parte para solucionar la situación. Ahora, solo queda esperar si Alejandra dará el paso para reconstruir el vínculo o si esta distancia se convertirá en definitiva. José María ha expresado su deseo de que todo se solucione y que se pueda quedar todo tranquilo, y ha lanzado un mensaje conciliador esperando que se pueda volver a ser una familia en la que todo vaya bien.