Jeremiah Fisher es considerado el personaje más insoportable de la serie 'El verano que me enamoré'. A lo largo de tres temporadas, ha demostrado ser egoísta y falta de autocrítica, lo que ha generado una gran cantidad de conflicto en la trama. A pesar de esto, se espera que la serie le dé un final convincente y tal vez la redención que podría merecerse. En el episodio diez, se intenta encaminar a Jeremiah hacia la redención, pero de forma apresurada. La serie ha presentado a Jeremiah como un obstáculo entre Belly y Conrad, y ha competido con su hermano de manera inmadura. Sin embargo, el guion de la serie insiste en pasarlo por alto y vemos cómo Denise lo acoge en su casa o cómo Laurel le perdona con facilidad. El único que se enfrenta a él de alguna forma es Conrad, y es ese choque lo que parece provocar una mínima reflexión en Jeremiah. Ahora que Belly ya no está de su lado y Adam no le apoya, parece que por fin veremos a Jeremiah madurar en el último capítulo. La serie aún tiene margen para darle a Jeremiah un cierre digno, ya que no es mal chaval en el fondo y aunque haya hecho las paces con Belly, aún debe disculparse con ella y con Conrad por cómo se ha portado durante tanto tiempo y asumir su responsabilidad.