Irene Rosales y Kiko Rivera han decidido romper su relación después de 11 años de historia de amor, 9 de ellos casados. La noticia sorprende, pero ambos han emitido comunicados expresando su cariño mutuo y su compromiso con sus hijas, Ana de 9 años y Carlota de 7. Irene Rosales se centra en sus niñas y en su trabajo como creadora de contenido de moda y estilo de vida, y también retoma el deporte en casa. Kiko Rivera, por su parte, se ha mudado a otra casa en Castilleja de la Cuesta, cerca de sus hijas, y se centra en su trabajo como DJ, con actuaciones programadas en A Guarda, Lugo y Écija. La ruptura se produce después de superar juntos problemas como las adicciones de Kiko, desavenencias familiares y problemas económicos. La pareja ha mantenido su separación en secreto hasta que decidieron hacerlo público.