La Infanta Sofía, hija menor de los Reyes, sufre una fobia incontrolable a los paparazzi. La cronista Pilar Eyre describe a la infanta como divertida y con personalidad, pero con un problema que marcará su vida: el peso de ser un personaje público. La Reina Letizia sabe bien la presión mediática y teme por su hija. La última prueba de fuego fue la publicación de imágenes robadas en el campus del Forward College en Lisboa, donde Sofía estudia. La familia real eligió este destino académico para evitar la presión mediática en España. Felipe VI cedió a regañadientes, comprendiendo que cualquier universidad española sería un infierno mediático. La Reina Letizia recuerda cómo fue relegada a un segundo plano en una foto oficial en Italia y cómo ciertos reportajes publicaron imágenes suyas sin previo aviso. Sofía, de 17 años, afronta la contradicción de crecer en una familia real y querer una vida normal. Sus padres y el equipo de comunicación de Zarzuela tratan de proyectar una imagen transparente, pero Sofía seguirá siendo un imán para los paparazzi. La fobia que siente no desaparecerá, forma parte de su destino. Boris Walbaum, fundador del Forward College, fue clave en la elección de este destino académico. La infanta quiere una vida lo más normal posible, pero es la segunda en la línea de sucesión al trono.