La Reina Letizia ha celebrado su 53 cumpleaños con una pausa en su agenda institucional para pasar tiempo con su familia. Aunque algunos medios independentistas catalanes han titulado que la fiesta terminó en batalla campal, en realidad, la celebración fue íntima y sin incidentes. La Reina optó por vaciar su agenda institucional para dedicar la jornada a familiares y amigos cercanos, al tiempo que preparaba su inminente viaje oficial a Egipto. Las grandes ausencias fueron las de sus hijas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, que no pudieron asistir debido a sus compromisos. Felipe VI sí estuvo presente y compartió una cena íntima con Letizia en Zarzuela. La crónica recuerda que la Reina nunca ha sido amiga de festejos públicos y que sus cumpleaños suelen pasar inadvertidos. En este caso, no logró reunir a toda su familia Ortiz-Rocasolano, ya que solo acudió Paloma Rocasolano. La celebración se centró en la intimidad y la familia, sin incidentes ni batallas campales.