Los príncipes de Gales, Guillermo y Kate Middleton, se han mudado a Forest Lodge, una casa de campo en Windsor Great Park, después de terminar las obras que comenzaron el pasado verano. La residencia cuenta con ocho habitaciones y dos salones, y se encuentra cerca de la casa de los padres de Kate Middleton. La familia real británica ha encontrado en Forest Lodge el lugar perfecto para ver crecer a sus hijos, Jorge, Carlota y Luis, en un entorno tranquilo. La mudanza se produce tres años después de haberse instalado en Adelaide Cottage, donde vivieron momentos difíciles, incluyendo la muerte de Isabel II y la lucha contra el cáncer de Carlos III. La niñera española de los niños, María Turrión Borrallo, y el personal de limpieza probablemente se alojarán en otras propiedades más pequeñas de la finca. La familia real no contará con personal doméstico residente en Forest Lodge.