Supervivientes All Stars celebró su debate final el 2 de noviembre, donde los concursantes se reencontraron en el plató para cerrar temas pendientes y reencontrarse con sus familiares. Tony Spina, cuarto finalista, fue el primero en llegar y fue recibido por su familia y su mujer, Marta Peñate, quien llevó una sorpresa para su marido: su perrita Pupi. La perrita robó el protagonismo durante el debate, sentándose en el regazo de Noel y convirtiéndose en una interviniente más. Incluso Carlos Alba intentó soltarla para que acudiera con la familia de Tony Spina, pero la perrita no quería y recorría el plató por detrás de los sofás. La perrita fue la gran alegría del concursante y generó momentos tiernos y divertidos durante el debate. Marta Peñate también se sentó en la mesa para aportar al debate con Sandra Barneda, mientras que la perrita estaba en brazos primero de la colaboradora y después de los compañeros. La final se celebró en Honduras, pero los finalistas no pudieron tener el reencuentro con sus familiares hasta este debate final.