Kiko Rivera e Irene Rosales han roto su relación sentimental después de once años. A pesar de la ruptura, mantienen una comunicación cordial, especialmente en lo que respecta al bienestar de sus hijas, Ana y Carlota. Kiko Rivera ha adquirido una vivienda unifamiliar en Mairena del Aljarafe, cerca de Sevilla, por un valor estimado de 500.000 euros. La propiedad cuenta con parcela amplia y piscina, ubicada en una urbanización exclusiva. La transacción marca un desplazamiento claro respecto al domicilio conyugal, señalando un nuevo comienzo en términos de residencia. Kiko Rivera ha intentado distanciarse de los espacios comunes que compartía con Irene, y su nuevo hogar está pensado para ofrecer privacidad, aislamiento y comodidad. En redes sociales, Kiko Rivera publicó un mensaje que ha generado atención mediática, refiriéndose a la necesidad de superar los fantasmas del pasado.