Mark Zuckerberg ha comprado un superyate de 300 millones de dólares llamado Launchpad, con 119 metros de eslora, 17 metros de ancho y capacidad para 49 personas de tripulación. El yate cuenta con cuatro motores, una velocidad de 44 km/h y una autonomía de más de 3.000 millas náuticas. En los últimos nueve meses, ha navegado por Tahití, Noruega, Mallorca, Grecia y Malta, consumiendo unos dos millones de litros de diésel y emitiendo más de 5.300 toneladas de CO₂. El yate ha generado críticas por su impacto ambiental y por la contradicción entre el discurso proambientalista de Meta y las prácticas personales de Zuckerberg. El Launchpad ha llegado al astillero francés de La Ciotat, en la Costa Azul, donde se unirá a otros yates de lujo de multimillonarios como Jeff Bezos. El mantenimiento del yate cuesta unos 30 millones de dólares anuales y cuenta con comodidades como una sala de juegos, piscina infinita, gimnasio, spa y helipuerto.