Adara Molinero se derrumbó en Supervivientes All Stars tras escuchar que su madre, Elena Rodríguez, había sido expulsada en la tercera gala de la segunda edición. Los porcentajes de votos entre Adara y su madre estuvieron muy igualados, pero finalmente la audiencia decidió salvar a Adara. Antes de marcharse, su madre le pidió que consiguiera el número de teléfono de su novio, el futbolista Vicente Romero, para transmitirle un mensaje. Adara se rompió en directo y mostró su lado más sensible, desvelando detalles íntimos de su vida junto a su madre. Vicente Romero reaccionó públicamente a estas confesiones, compartiendo un mensaje en Instagram con emojis de corazón, brillo y coco, mostrando su apoyo a Adara. Esta edición de Supervivientes parece medir no solo la resistencia corporal, sino también la emocional. Adara juega por permanecer, pero también por sanar lo que dolió. Su relación con Vicente añade un capítulo nuevo de esperanza o tensión.