El Bentley Flying Spur ofrece una pintura especial llamada Ombré by Mulliner, que puede costar hasta 68.000 dólares. Esta pintura se aplica a mano por técnicos especializados y requiere alrededor de 56 a 60 horas de trabajo. El proceso consiste en aplicar una transición gradual entre dos colores en la carrocería completa del coche. El precio base del Bentley Flying Spur es de 276.450 dólares, pero con opciones de personalización, el precio puede multiplicarse. La división Mulliner de Bentley se dedica a ofrecer opciones de personalización que hacen que cada ejemplar sea único. Un buen porcentaje de los compradores de Bentley pagan decenas de miles de euros extra para personalizar sus coches, lo que puede duplicar el precio del auto estándar. La pintura especial es un ejemplo de cómo los detalles únicos pueden aumentar significativamente el precio de un coche de lujo.