La pirólisis es una función del horno que calienta por encima de los 500 °C para descomponer grasa y restos en ceniza. Un ciclo típico puede consumir entre 3,3 y 4,8 kWh, lo que se traduce en un coste de entre 0,50 y 0,75 euros por limpieza, dependiendo del modelo y la tarifa. La pirólisis es ideal para suciedad pegajosa y difícil de quitar, pero no merece la pena para salpicaduras puntuales. Para recortar el coste, se puede usar de forma ocasional, eliminar derrames grandes en el momento y planificar la limpieza en franjas valle o fin de semana. La seguridad es importante, por lo que no se debe abrir la puerta durante el ciclo y se debe ventilar la cocina si se nota olor a quemado. La pirólisis ahorra tiempo y esfuerzo cuando se usa con criterio, manteniendo un mínimo de limpieza tras cada uso y eligiendo bien el momento según la tarifa.