Shein ha abierto su primera tienda física en Europa en París, lo que ha generado una fuerte reacción en la ciudad. Un grupo de manifestantes se reunió frente a la tienda para protestar por las condiciones laborales y el impacto ambiental de la cadena. La protesta se intensificó después de que se revelara que Shein vendía muñecas sexuales con aspecto infantil. La empresa ha anunciado la prohibición global de la venta de estas muñecas y ha cerrado las cuentas de los vendedores implicados. La ministra de Finanzas Públicas, Amélie de Montchalin, ha encabezado un operativo para inspeccionar paquetes de Shein en el aeropuerto Charles de Gaulle, y se han encontrado más de 200.000 paquetes que no cumplían la normativa europea. La empresa planea abrir nuevas tiendas en Francia, pese a la oposición de algunos diseñadores y la petición de más de 100.000 franceses para detener la expansión de Shein. La justicia francesa decidirá el futuro de la plataforma el 26 de noviembre.