La etiqueta europea del neumático ofrece información esencial sobre seguridad, consumo y sostenibilidad. Solo un 23% de los usuarios la consulta antes de comprar o sustituir sus ruedas. La Dirección General de Tráfico (DGT) y los fabricantes insisten en que conocer su significado es clave para elegir un neumático eficiente y adaptado a las condiciones de la vía. La etiqueta clasifica cada modelo según criterios objetivos de eficiencia, adherencia y ruido. La eficiencia energética se expresa mediante una escala de colores y letras que va de la A (verde, máxima eficiencia) a la E (roja, menor rendimiento). La adherencia en suelo mojado es un factor directamente relacionado con la seguridad vial y se clasifica de la A a la E. El ruido exterior de rodadura se clasifica en tres categorías (A, B y C). La etiqueta también incluye información sobre el fabricante, modelo y tipo de neumático, así como un código QR que enlaza con la base de datos europea EPREL. Los expertos recomiendan no fiarse únicamente del precio y comprobar la información del etiquetado. La diferencia entre una rueda de clase A y otra de clase E puede llegar a los 12 metros en distancia de frenado. Los neumáticos pueden representar entre el 20% y el 30% del gasto de carburante de un vehículo.