El lavavajillas es un electrodoméstico útil que ahorra tiempo, energía y agua, pero no todo se puede meter en él. La combinación de humedad, temperaturas elevadas y detergentes puede deteriorar materiales como la madera y el cristal. Los utensilios de madera y los cuchillos con mangos de madera no se deben meter en el lavavajillas porque se hinchan con la humedad y se pueden desafilar. Las copas y objetos de cristal también pueden sufrir daños si se lavan en el lavavajillas, aunque algunos programas cortos y temperaturas más bajas pueden ser seguros. Las sartenes y ollas con capa antiadherente también se pueden dañar en el lavavajillas. Los utensilios de plástico, objetos decorados y etiquetas también requieren cuidado. Los objetos de aluminio y cobre pueden mancharse o ennegrecerse. Es importante tener cuidado con lo que se mete en el lavavajillas para evitar daños y mantener su eficiencia.