La DGT impone una multa de 200 euros por llevar la bicicleta mal colocada en el coche, ya que puede convertirse en un proyectil en caso de frenada brusca. Según la Ley de Tráfico, artículo 76, la carga debe estar bien sujeta. Para evitar la multa, se pueden utilizar anclajes, cinchas regulables o kits para fijar la bicicleta en el interior del coche. Otra opción es montar la bicicleta en la parte superior del vehículo, utilizando una baca o barras en el techo, aunque esto puede aumentar el consumo de combustible y dificultar la movilidad del vehículo. La última opción es utilizar un portabicis, que se instala sobre el portón trasero y permite desmontar y montar la bicicleta con facilidad. Es importante tener en cuenta que la carga no puede sobresalir a lo ancho del vehículo y no puede extenderse más de un 10% de la longitud total del mismo si la carga es divisible. En caso de que la carga ocupe todo el ancho del vehículo, hay que montar dos señales de tipo V-20. La DGT calcula que a 50 km/h, un objeto multiplica por 50 su peso al lanzarse al vacío.