Los tomates son frutos delicados que se estropean rápidamente debido a su alta contenido de agua y piel fina. Para conservarlos frescos, se pueden utilizar dos métodos: el primero consiste en limpiarlos suavemente, secarlos y colocarlos en una bolsa hermética con servilletas de cocina para regular la humedad, y luego sellar la bolsa con una pajita para reducir el oxígeno. Este método permite conservar los tomates enteros durante cerca de un mes. El segundo método consiste en trocear los tomates, lavarlos, desinfectarlos con vinagre, enjuagarlos y secarlos, y luego congelarlos en bolsas zip. Este método permite conservar los tomates troceados durante 3-6 meses. Es importante evitar golpes, cortes y exposición al sol y calor para prolongar la vida útil de los tomates. El chef Saúk Reyes de Gustillosrecetas recomienda estos métodos para conservar los tomates frescos y listos para su uso en diversas recetas.